SI es bueno, NO también.

Aunque no suelo escribir articulos revindicativos, creo que el tema que voy a plantear hoy interese a muchos músicos y artistas en general, ya que me he chocado más de una vez con escritos de argumento parecido en los últimos días. Hoy me sumo a esta corriente, esperando que cuando todos nos hayamos concienciado, nuestro trabajo adquiera la valoración que se merece.


Me encuentro constantemente con personas que se quejan indignadas por tener que trabajar gratis o con un cachet irrisorio y que siempre concluyen el discurso con: "Pero total lo he cogido, si no lo hacía yo lo hacía otro y me viene bien el dinero, aunque sea poco" o "pero total lo he cogido, me viene bien para promocionarme".


Aunque creo que a veces uno puede elegir tocar a taquilla o de forma gratuita para ensayar delante de público sin grandes compromiso al principio de una trayectoria (ej. un grupo recién formado, un programa de concurso etc.), estoy convencida de  que tenemos que enseñar a nuestros "clientes objetivos" que esa es una elección personal momentanea, que ese no es el valor verdadero de nuestro trabajo. Es un poco como las ofertas que se encuentran en algunas web en internet. Vale, una vez te vas a la peluquería por 5€, pero la siguiente vez, si quieres que te pongan todos esos tratamientos, tendrás que abonar el importe enterito: puede que no te haga gracia, pero ese es el verdadero precio de lo que quieres.


En el último mes dos veces me han ofrecido tocar por menos de 50€: la primera vez tenía que hacer 2 conciertos diferentes en una tarde y en cadaúno habría cobrado 50€ brutos. En la segúnda tenía que estar dos horas tocando por 30€.


La verdad es que en un primer momento me he sentido ofendida por ambos ofrecimientos, pero reflexionando me he dado cuenta de que la culpa no era completamente de los que ofrecían (ambos externos al mundo de la música), sino de que con la escusa de la crisis nos hemos dejado llevar a un torbellino donde por poco que pidas como cachet siempre es demasiado. Me he dado cuenta también de que no me podía ofender tanto, ya que yo misma era parte de la creación del problema, por todas las veces que con tal de tocar había aceptado cualquier condición y la conclusión a la que he llegado es que es hora de que empecemos a cobrar por lo que vale nuestro trabajo para volver a darle el valor que tiene.


Un fontanero no se averguenza de pedir lo que piensa justo, aunque solo fuera para venir a hacerte el presupuesto, ¿porque nosotros sí? Alguien podría contestar que es porque la música no es esencial a la vida cotidiana. Bueno, si eso es verdad, que no creo, vamos a ver el precio de los articulos "superfluos", de los de lujo: suelen ser más caros que los esenciales, ¿verdad? El problema es que no queremos que la nuestra sea una actividad de lujo, creemos en la importancia de la difusión de la música y de hecho no estoy proponiendo que encarezcamos nuestros cachet hasta que solo pocos puedan permitirselo.


Lo que propongo es que aprendamos a decir que "no" a propuestas humiliantes y no consonas con el valor de lo que hacemos y de las horas que se necesitan para poderlo llevar a cabo y que empecemos a pedir lo justo.


Yo acabo de empezar, explicandole con mucha amabilidad a las personas citadas arriba que no podía pedir menos, ya que mi trabajo lo vale. Probablemente perderé el trabajo de la segunda propuesta pero me hace sentir bien pensar que he empezado un proceso de cambio. Si todos empezaramos este y otros artículos ya no tendría razón de ser.






Escribir comentario

Comentarios: 0